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Esta es la isla más joven del mundo: nació este año en el Océano Pacífico y es increíble

La isla nació entre otras dos tras una erupción que lanzó rocas y cenizas a más de 9 km de altura. Ha despertado el interés de los científicos por una extraña relación con el planeta Marte.

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Esta es la isla más joven del mundo: nació este año en el Océano Pacífico y es increíble

La isla nació entre otras dos tras una erupción que lanzó rocas y cenizas a más de 9 km de altura. Ha despertado el interés de los científicos por una extraña relación con el planeta Marte.

 

María L. Cid

15/11/2018

Las formaciones volcánicas abundan en nuestro planeta. Grandes archipiélagos como Hawaii o Japón están compuestos de islas volcánicas, en muchos casos aún activas y que incluso son consideradas atractivos turísticos amén de fuente de conocimientos científicos. La formación de nuevas islas por medios de erupciones marinas tanto en fosas abisales como en lugares más a ras de superficie llaman especialmente la atención, por su relación incluso con la propia aparición de vida en la tierra.

Por eso no es de extrañar que , a finales de 2014, la aparición de una nueva isla en el Pacífico Sur, entre las islas de Hunga Haápai y Hunga Tonga a raiz de una erupción submarina, llamase la atención de los científicos quienes la bautizaron con una mezcla de los nombres de sus dos islas hermanas.

Lo normal en estos casos es que esas pequeñas montificaciones de lava solidificada se disuelvan por la propia acción del océano en poco tiempo dado su escaso tamaño y falta de estructura, pero, por algún motivo, en este caso las emanaciones volcánicas han conseguido asentarse y generar una especie de cimentación que ha estabilizado a la nueva isla de forma que ya se estima que, como poco, aguantará una década. Quizá más.

NASA.

De los estudios realizados se ha concluido que las explosiones volcánicas llegaron a lanzar material incluso hasta nueve mil metros de altura, habiendo tenido que desviarse el tráfico aéreo en algunos momentos. Tras las explosiones, tanto las rocas como las masas de ceniza se aposentaron en una nueva formación redondeada entre las dos islas vecinas. Todo este proceso ha sido reproducido en detalle por la NASA en modelos 3D para una investigación más detallada.

Tras casi medio año desde la explosión, en abril de 2015, parte de los acantilados del sur de la nueva isla colapsaron y se desmoronaron abriendo el cráter, lo cual permitió la entrada de agua marina que quedó embalsada en el interior del cráter el cual se cerró de forma natural con grandes masas de arena acumulada, generando un lago.

El jefe científico del centro espacial de Goddard de la NASA ha llegado a sentir como si la isla fuese una criatura nacida de las entrañas de la Tierra que lucha por sobrevivir: "Esta isla está luchando por su vida" ha dicho. “Las predicciones sugieren que tenemos potencialmente otra década [quizá más] para verla evolucionar".

NASA

Por supuesto, no se trata de un caso aislado. El fenómeno fue perfectamente descrito y documentado en los años sesenta en la isla de Surtsey en Islandia, motivo por el cual a este tipo de generación de islas volcánicas en aguas poco profundas se las conoce como “surtseyana”.

Además de su valor geográfico y geológico, la nueva isla ha despertado el interés de la NASA que cree que la especial forma en que ha surgido, con una combinación de lava y ceniza, puede aportar datos en relación a las investigaciones sobre Marte, el planeta rojo al que todos miran de cara a llevar, en pocos años, una misión humana a su superficie

Su relación con Marte se basa en la teoría de que en este planeta se produjeron erupciones similares cuando todavía había en su superficie áreas de aguas superficiales en las que se mezclaban el material volcánico y el agua salina generando reacciones químicas similares a las que se producen en las islas volcánicas terrestres.

Los científicos realizarán un seguimiento de cómo la vida va surgiendo en esta isla . Así se facilitará la identificación de lugares donde buscar vida en Marte. El experto sostuvo que: "Esto es algo que nos esforzamos mucho por comprender porque podría haber producido las condiciones necesarias para la vida microbiana".

Por eso el seguimiento de la nueva isla del Pacífico se hará con el mayor de los cuidados, ya que se cree que su evolución podrá ayudar a analizar los cambios en ambientes húmedos combinados con la actividad volcánica y los procesos que subsiguen a esta primera eclosión, con pistas incluso de esos organismos base que encierran el secreto de la aparición de la vida. Todo un desafío.

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