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Este es el polémico video censurado en Gran Bretaña que todos deberían ver, ¿qué opinas?

¿Cómo ha podido molestar tanto a las autoridades un pequeño orangután de dibujo animado?

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Este es el polémico video censurado en Gran Bretaña que todos deberían ver, ¿qué opinas?

¿Cómo ha podido molestar tanto a las autoridades un pequeño orangután de dibujo animado?

 

M. A. P.

03/12/2018

“Hay un orangután en mi cuarto y no sé qué puedo hacer”, articula una y otra vez la voz de Emma Thompson en este cuento infantil contemporáneo diseñado para la televisión que no ha visto la luz en la pequeña pantalla a causa de su “contenido político”.

La iniciativa constituida por la actriz británica, Greenpeace y la cadena de Supermercados Iceland Foods para denunciar la deforestación tropical ocasionada por el polémico sector del aceite de palma, no ha llegado a buen puerto después de que el principal medio audiovisual de la campaña fuera intervenido.

El spot de animación de un minuto y medio protagonizado por una niña y un orangután que podéis ver encabezando este artículo ha recibido la etiqueta de “demasiado político” por parte del máximo organismo de control publicitario televisivo de Reino Unido, Clearcast.

Al parecer, "sus objetivos son total o principalmente de naturaleza política", de manera que infringe la Ley de Comunicaciones de 2003 que prohíbe cualquier forma de publicidad política.

El anuncio en cuestión narra en verso la historia de un pequeño orangután, de nombre Rang-tan, que ha invadido la habitación de una niña y no para de curiosear sus cosas. La niña que habita el cuarto, extrañada de que haya un simio en su casa le pregunta por qué está tan lejos de su hogar, a lo que el animal responde: "hay humanos en mi bosque y no sé qué puedo hacer".

En ese punto el vídeo pasa al blanco y negro y denuncia sin ambages el oportunismo corporativo que está devorando la selva para abaratar los costes de producción de productos tan corrientes como el champú o el chocolate.

Y es que el aceite de palma está presente en más del 50% de las mercaderías que se pueden comprar en los supermercados del Reino Unido, una circunstancia que la cadena Iceland Food ha aprovechado para diferenciarse de su competencia.

Así, el gigante de la distribución alimentaria ha eliminado las referencias con aceite de palma de sus estanterías y para darle bombo a su nueva política se ha asociado con los que más saben de sostenibilidad en un intento por concienciar a la gente —e incrementar sus ventas.

Por fortuna, las redes sociales no tienen este tipo de filtros —aunque sí otros—, y el anuncio ha podido rotarse finalmente precedido de una campaña de aireamiento del asunto de la censura:

"Este año no verás nuestro anuncio de Navidad en televisión porque ha sido censurado. Pero queremos compartir la historia del orangután contigo..."

Hasta Richard Walker, CEO de Iceland Foods, ha hecho pública la siguiente declaración sumándose al movimiento:

“Aunque nuestro anuncio nunca llegará a las pantallas de televisión, esperamos que los consumidores acudan a las redes sociales para ver el vídeo, lo que crea conciencia sobre un importante problema mundial. Nuestro compromiso de ayudar a proteger el hogar de los orangutanes permanece extremadamente cerca de nuestros corazones. Estamos orgullosos de alentar a los consumidores a tomar decisiones más sostenibles, incluso sin el apoyo de la publicidad televisiva, antes de la temporada de compras navideñas.“

Como era de esperar, la respuesta de la gente ha sido inmediata y es muy probable que el vídeo obtenga un alcance incluso mayor que el que hubiera cosechado en televisión.

Por otro lado, Change.org ha puesto en marcha una petición de firmas con el hashtag #NoPalmOilChristmas para que Clearcast rectifique su decisión y permita la emisión del anuncio.

A estas alturas, todo cuenta.

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