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Descubren un nuevo animal en Ecuador y es fascinante

Descubren una nueva variedad de Centrolénidos o "ranas de cristal": podemos ver su interior a ojo desnudo. ¡La naturaleza tiene tantos misterios que aún no conocemos!

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Descubren un nuevo animal en Ecuador y es fascinante

Descubren una nueva variedad de Centrolénidos o "ranas de cristal": podemos ver su interior a ojo desnudo. ¡La naturaleza tiene tantos misterios que aún no conocemos!

 

María L. Cid

29/11/2018

“Hallado una nueva variante de centrolénido en la selva ecuatoriana”. No, no se trata de ningún misterio arcano, ni de mitologías perdidas entre las sucesivas civilizaciones. Un centrolénido es una “rana de cristal”. Es el bello nombre que reciben estos anfibios de piel transparente, que nos permite ver a su través como si de repente hubiéramos adquirido visión de rayos X. Causan asombro esos organismos simples pero perfectos, expuestos ante nuestros ojos. Ver a un centrolénido respirar, saltar, comer, tiene algo de efecto hipnótico mientras sus órganos se mueven, trabajan, bullen con su vida contenida en lo que parece un frágil recipiente.

“Hallado una nueva variante de centrolénido en la selva ecuatoriana”. No, no se trata de ningún misterio arcano, ni de mitologías perdidas entre las sucesivas civilizaciones. Un centrolénido es una “rana de cristal”. Es el bello nombre que reciben estos anfibios de piel transparente, que nos permite ver a su través como si de repente hubiéramos adquirido visión de rayos X. Causan asombro esos organismos simples pero perfectos, expuestos ante nuestros ojos. Ver a un centrolénido respirar, saltar, comer, tiene algo de efecto hipnótico mientras sus órganos se mueven, trabajan, bullen con su vida contenida en lo que parece un frágil recipiente.

Esta nueva variante ha sido descubierta por herpetólogos miembros de la Universidad de Quito con la colaboración de la Amphibian Foundation. Esta fundación, situada en Atlanta (Estados Unidos), cuida y estudia a estas criaturas, intentando que se preserven algunas especies concretas de ranas y salamandras en peligro.

Al hallazgo lo han bautizado como Hyalinobatrachium yaku. "Yaku", que en idioma quechua significa “agua”. Tan transparente como el agua limpia, son estas criaturas. Unos pequeños puntos verde oscuro les adornan en cabeza y cuerpo. Su canto, además, puede alargarse hasta cuatro segundos, cada una de sus “palabras” o “inflexiones de voz”.

Respecto a otras compañeras de especie tienen diferencias también en el aspecto reproductivo y conductual: los machos son los encargados de cuidar los huevos hasta que las crías emergen de su interior y, por otra parte, en vez de vivir juntos a corrientes fluviales, se acogen debajo de helechos situados a más de 30 metros de cualquier río.

Pero no todo lo que rodea la vida de estas especies es hermoso y bucólico e incluso esta variante recién descubierta corre peligro. ¿Qué peligro? Nosotros. Los humanos somos el peligro. Como suele ocurrir, por otra parte.

Las explotaciones petrolíferas contaminan las aguas que necesitan para sobrevivir y reproducirse. ¿Será por esto que se alejan de su tendencia habitual de proximidad a las corrientes fluviales? La cercanía de arterias de comunicación asfaltadas también aumentan su riesgo de extinción ya que funcionan como fronteras o muros para individuos de su especie que han de desplazarse para proseguir con su natural interacción. Parte de estos estudios pueden consultarse en la revista ZooKeys. Para comprender mejor a estos anfibios, también disponemos de la citada https://www.amphibianfoundation.org/

Es paradójico que recién descubramos una variante de una especie y, a la vez, casi la estemos amenazando con su extinción. Da que pensar y casi induce a desearles una vida de anonimato.

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