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Romántico paseo por la playa de una pareja... ¡de pingüinos!

¡Esta pareja de pingüinos enamorados es lo más hermoso que verás hoy!

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Romántico paseo por la playa de una pareja... ¡de pingüinos!

¡Esta pareja de pingüinos enamorados es lo más hermoso que verás hoy!

 

María L. Cid

17/07/2018

Es fácil sufrir una especie de espejismo y proyectar sobre costumbres del reino animal, los usos y costumbres humanos. A veces, en esa proyección, presuntuosos como somos, intentamos dotarlos de elementos que creemos que son lo mejor de nosotros o quizá reflejarnos en sus mejores virtudes. Y, al mismo tiempo, cada vez que un humano hace algo deplorable, suele ser igualado de manera injusta con algún animal (burro, cerdo, buitre…usados como insulto). Creemos que nos degradamos al compararnos con ellos, mientras que creemos mejorarles al ponerlos a nuestra altura.

Un acto de egocentrismo en cualquier caso. Sí, los humanos somos así de presuntuosos.

En este vídeo podemos ver a una pareja de pingüinos africanos. Caminan juntos por una playa tocando sus aletas. Los vemos y los asimilamos a una pareja humana, caminando por la arena, estrechando sus manos , un escenario bucólico para mucha gente, la aspiración con la que fantasean algunos soñadores necesitados de altas dosis de emociones románticas.

Pero no todo es fantasía ni proyección: los pingüinos son -efectivamente- una de esas especies animales que se han comprobado que tienden a la monogamia. Otros serían los lobos grises, los guacamayos azules, los cisnes o los gibones. Y como buena parte de los humanos han decidido que la monogamia es un valor y una actitud encomiables -al menos de balcones para fuera- vemos esta actitud en algunos de estos elementos del reino animal, como esta pareja bucólica de paso peculiar, como un valor.

Los miramos y quisiéramos vernos y ver a cada pareja a la que le deseamos felicidad. El vídeo es breve y la vida frágil. Ojalá se pudiera vivir en bucle o en algunos momentos cuidadosamente elegidos.

Pero pese a tanto amor y monogamia, los pingüinos africanos como los de nuestro video -también llamados de El Cabo o de anteojos- están en peligro de extinción. En el S. XX, el 90% de su población, desapareció. Se calcula que quedan unos 55.000, lo que puede darles un margen de existencia de quince años. Si tenemos en cuenta que su vida es de unos 10 años, podemos decir que pronto empezarán a nacer los últimos pingüinos africanos, a menos que se haga algo al respecto.

Eso nos hace mirar estas imágenes con otros ojos. El rito del cortejo, no sólo como vínculo emocional, sino como preámbulo o marco idóneo para la procreación. Un plan natural para la preservación de las especies que se está viendo truncado por la contaminación y el cambio climático causados por la conducta humana.

En esta identificación que podemos sentir al ver las imágenes, debe caber también esta reflexión y la concienciación de que preservar a las pequeñas y grandes criaturas del mundo es también una responsabilidad nuestra. Para que lo bucólico y anhelado siga siendo el paseo por la playa, y no el recuerdo de una hermosa especie que ya no veremos más.


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